- Ha participado en la ponencia inaugural de SMOPYC 26 donde están representados los equipos y la maquinaria especializada en cimentaciones especiales, profundas y complejas
- Para superar los récords en cimentación, en el caso del Pabellón Puente de Zaragoza, se requería valentía y convicción para interpretar los resultados del terreno
Zaragoza, 21 de abril de 2026. El ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Carlos Merino, director de la compleja obra de cimentación del Pabellón Puente de Zaragoza, pronunció la ponencia inaugural en el 20 Salón Internacional de Maquinaria de Obras Públicas, Construcción y Minería (SMOPYC 2026) celebrado del 15 al 18 de abril en la Feria de Zaragoza.
Por título: “Avances de la maquinaria de la Geotecnia Aplicada”, Carlos Merino destacó el papel muy importante de la Expo en apoyar las diferentes soluciones que se iban manifestando ante las dificultades que iban surgiendo, en el terreno, y que obligaron a ir más allá de lo que la maquinaria industrial podía. “No había ni blancos ni negros, las soluciones se cuestionaban, se necesitaron traer a grupos de expertos para debatir y la Expo lo facilitó”. Así se expresó Carlos Merino recordando que se tuvo que bajar las cimentaciones más allá de los 70 metros, “algo impensable el enterrar tanto hormigón ahí abajo y cuestionarse si valía la pena complicarse tanto la vida. La colaboración fue absoluta por todas las partes: constructora, propiedad y todos los equipos”.
Carlos Merino recordó que el Pabellón Puente de Zaragoza ahí está y permanece en el tiempo a pesar de que el terreno robó la barra Kelly (componente telescópico de acero utilizado en máquinas perforadoras rotativas para excavar pozos profundos, como los destinados a pilotes de cimentación), la atrapó y sigue ahí.
Uno de los detalles más curiosos de su ponencia, fue la referencia al pilote 21. Recordó que, en Aragón, y en este caso Zaragoza, se detectan en el terreno oquedades profundas. Los denominados “Karst” (disolución de los yesos que son rocas resistentes hasta que hay una circulación de agua que la va lavando y disolviendo) aparecían a grandísimas profundidades y de repente un pilote (21) que iba perforando hacia abajo se encuentra con agujeros, cuevas que necesitan de soluciones específicas. Ese pilote quedó atrapado.
El Pabellón Puente abordó tres pasos, historias muy diferentes para su cimentación. La primera tiene que v
er con la determinación de hacer algo que se saliese de lo habitual porque los datos, los estudios geotécnicos que se proporcionaban así lo planteaban y esa determinación facilitó el estado mental de buscar las mejores soluciones. La segunda tiene que ver con la innovación y la prudencia de pensar qué puede ocurrir y de qué manera podemos ir acompañados de pruebas que aprueben el camino, como la prueba de Osterberg (gato hidráulico dentro del pilote), y otras que nos permitían llegar al fondo y la integridad del pilote sacando muestras reales. El tercer paso o historia tiene que ver con que, aun teniendo la audacia, la determinación y la prudencia, siempre hay algo inesperado que, en este caso, tratándose de una obra con los plazos tan ajustados, había que conservar la mente fría para analizar todos los datos empíricos con los que se disponía, reestudiar como se podía avanzar sin empeñarse en soluciones parecidas.
Una de las circunstancias más excepcionales de la cimentación se produjo cuando, para intentar resolver un imprevisto mecánico, se tuvo que introducir un buzo, a salvo de colapsos en el encamisado de un pilote, donde solo podía palpar sin peligrar su seguridad.
Carlos Merino reconoce el orgullo que manifiesta al ver el Pabellón Puente ya que atrás quedaron momentos muy duros y entregados a un proyecto extraordinario que marca un hito para Zaragoza. Hasta ahora ningún proyecto, como el Pabellón Puente, engloba todos estos frentes de romper récords, de trabajar en tiempo límite, de agrupar distintas especialidades apuntando a un mismo fin que era inaugurarlo de manera segura el 14 de junio del año 2008.

Foto: Carlos Merino (derecha) con Alfonso Pérez Cebrián (Expo Zaragoza Empresarial)
